Tras los muros de la estación de Tirso de Molina
Exterior de la estación Tirso de Molina (izquierda) y el vestíbulo (derecha). Mayo 2017. Beatriz Barragán Páramo
La estación Tirso de Molina se encuentra en la línea 1 de la red de metro de Madrid, fue abierta al publico el 26 de diciembre de 1921 con el nombre Pogreso, siendo cambiado posteriormente en el año 1939 por Tirso de Molina.
La historia se remonta a hace más de 150 años, cuando se derribó el Convento de la Merced, que se situaba en la plaza Tirso de Molina. Fue a mediados de los años veinte mientras se producía la construcción de la estación y se encontraron los huesos de los monjes que habían habitado el convento años atrás.
Nadie sabía qué hacer con los restos de los monjes por lo que se decidió depositarlos en los andenes y taparlos con los azulejos. Como cuenta la leyenda, cuando se acerca la media noche se pueden escuchar los gritos de monjes a través de las paredes.
Trenes en la estación de Tirso de Molina en los años 40. Fuente: La casa en Lavapies.
Pero las historias de fantasmas ocurridas en esta estación de metro no acaban ahí. Un día una joven estaba esperando el último tren de la noche en la estación, cuando llegó la joven se subió y vio que solo había dentro tres personas, una mujer y dos hombres. La mujer no paraba de mirar a la joven, algo que la empezó a inquietar. En la siguiente parada, un hombre se subió al vagón y se dio cuenta de la situación por lo que le dijo a la joven: "No te muevas , no hables, no le mires a la cara y bájate conmigo en la siguiente parada". La joven le hizo caso sin dudarlo.
Ya en el andén de la estación el hombre le comento a la joven que era medium y que la mujer que se encontraba en el vagón estaba muerta y los dos hombres que le acompañaban la sostenían.
Escaleras hacia los andenes del metro de la estación de Tirso de Molina. Beatriz Barragán.
Vestibulo de la estación. Beatriz Barragán Páramo
Mósaico que encontramos en el vestibulo de la estación. Beatriz Barragán Páramo.
Beatriz Barragán Páramo








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