El misterio del Reina Sofía

Museo Reina Sofía, Abril 2017. Foto: Beatriz Barragán

El museo Reina Sofía contiene varios misterios ya que fue edificado sobre el antiguo Hospital de la Caridad de Madrid. Como no podía ser de otra manera, bajo sus cimientos se encuentran personas sepultadas junto con cientos de leyendas. 

Visitantes y trabajadores del museo afirman que han tenido "sensaciones extrañas" y han notado "presencias" entre los grandiosos muros envueltos en pinturas del museo. 

El museo, al estar construido sobre los antiguos cimientos del Hospital de la Cairdad o también llamado el Hospital de la Merced, parece estar impregnado por el dolor y la tristeza sufrida durante años entre las paredes del hospital. 

El Hospital de la Caridad fue creado en 1486 en las cercanías del puente de Segovia, fue fundado por el obispo Astorga garcía Álvarez de Toledo para el tratamiento de mujeres enfermas. Durante años, el hospital funcionó como núcleo de reclusión de dementes y niños abandonados. Durante la Guerra Civil fue un hospital de sangre y prisión en donde los cadáveres se amontonaban por los pasillos. 

Tras la Guerra Civil, el Hospital reabrió como Hospital general de Madrid hasta que en 1965 fue cerrado definitivamente. No fue hasta 1990 cuando se reformó y amplió para convertirse en museo nacional. 

Durante la reforma para convertirse en museo nacional se encontraron miles de huesos humanos ya que los antiguos enfermos del hospital eran sepultados en el mismo jardín de la estancia. Los obreros que llevaron a cabo está reforma afirman haber visto y sentido presencias extrañas. 

Posteriormente cuando el museo fue abierto al público, los visitantes y los vigilantes encargados del turno de noche también afirman haber sentido y escuchado presencias paranormales como voces en las bóvedas donde anteriormente se encontraba el manicomnio, pasos en pasillos desiertos, golpes tras las paredes, e incluso se llegaron a  ver figuras errantes vagando por los pasillos que fueron captadas por las cámaras de seguridad. 


Monja paseando por los pasillo del hospital. Foto: La Exuberancia de Hades



Según cuenta la leyenda, cuatro vigilantes en su turno de noche decidieron bajar al sótano con una ouija para comprobar las historias que se contaban, y así fue como Ataúlfo, el fantasma se puso en contacto con ellos y les contó su trepidante historia. 

Esta historia de los vigilantes salió a la luz y una trabajora, Raquel Arrogante Díaz, decidió denunciar la situación ante organismos oficiales. Esto llevo a numerosos pleitos y comprobaciones de que lo que se denunciaba era verdad. En estas investigaciones se descubrieron cuerpos enterrados en las paredes y puntos con gran energía, para algunos positiva y para otros negativa. 

Finalmente los ruidos y las corrientes que se escuchaban se achacaron a la mala construcción del edificio ya que se terminó rápidamente para su inaguración. 
El silencio acerca de este tema es mucho mayor que el silencio que reina los pasillos del museo durante la noche




Hospital de la Caridad. Foto: Tu opinión




Beatriz Barragán Páramo

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